Exposición Davama / Zian de Agustín Hernández. Galería de Arte ULPGC

Inauguración 10 de Noviembre 2017 a las 20:00 h


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ZIAN. 2016-2017. Pino radial, vinilo. 32 x 80 x 12 cm.


DAVAMA y ZIAN, son los títulos de dos series de esculturas, inéditas hasta ahora, con las que el artista Agustín Hernández completa una trilogía que inició con la serie EFALIS, expuesta anteriormente en la Galería Saro León en Las Palmas de Gran Canaria, y de la que se muestran, en esta exposición, algunas obras a fin de dar una visión de conjunto de todo el trabajo. Un trabajo realizado pues, en tres diferentes fases productivas aunque totalmente relacionadas, que lo convierten, formal ydiscursivamente, en una única obra.

     Agustín Hernández, tal y como señala Ángeles Alemán, autora del texto del catálogo, es un artista que redefine desde la reflexión y desde la materia. El vacío se configura en la esencia de su obra y se configura desde la percepción visceral y desde la reflexión en la obra, sobre la obra.

     El material estructural del que se vale el artista es la madera, un material natural, que es transformado exclusivamente por medios mecánicos, industriales, en un alfabeto modular abstracto, cuyos elementos se repiten y se combinan entre sí regladamente. Una vez construidas las esculturas, añade a ellas distintos elementos de vinilo adhesivo, también concebidos con base modular y reglada.

     En contraposición a la madera, los módulos de vinilo son un producto industrial que, sin embargo, imitan gráfica y texturalmente a diferentes maderas y tramas vegetales, cerrando un círculo que va de lo natural, la madera, procesada por medios industriales, a lo industrial, el vinilo, que emula en sus formas y texturas a lo natural.

Agustín Hernández


Galería de Arte ULPGC. Sede Institucional. C/ Juan de Quesada,30. Las Palmas de Gran Canaria

10 de Noviembre - 15 de Diciembre 2017. Horario de lunes a viernes de 9:00 a 20:00 h.

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Ángeles Alemán escribe para el catálogo de la exposición


Agustín Hernández: La belleza del vacío.


           El artista en la modernidad, se ve en la necesidad no sólo de redefinir, desde la reflexión teórica, la naturaleza y esencia del arte en que trabaja. También debe reflexionar, uno por uno, en todos los componentes materiales de esta producción, y sobre todo, en el repertorio  habitual, tradicional, que le llega como un legado o una herencia indiscutible. 

                                 Eugenio Trías, Lógica del límite, 1991

 

La trayectoria de Agustín Hernández está ligada a la modernidad y está ligada al vacío. Es, como el artista al que se refiere Eugenio Trías, un artista que redefine desde la reflexión y desde la materia. El vacío se configura en la esencia de su obra y se configura desde la percepción visceral y desde la reflexión en la obra, sobre la obra. 

Davama /Zian es el título de este proyecto: dos series de esculturas realizadas en madera y acabadas, escondidas o incluso podríamos decir, disfrazadas, con las texturas industriales del vinilo que a su vez imitan las vetas naturales de la madera. La reflexión sobre el vacío entre ellas, sobre el vacío que la luz crea a través de las piezas, y la reflexión sobre el espacio en que se exponen y dialogan entre sí, reflejan años de experiencia, de una búsqueda de la simplicidad absoluta que, sin duda, conlleva la renuncia permanente a cualquier tentación, a cualquier adorno. 

La atracción del vacío está presente en la obra de Agustín Hernández desde hace años, incluso desde la época en que la pintura resultaba su forma de expresión. Arquitectura y espacio urbano, pero especialmente ingeniería rural  y espacios abiertos, aparecen latentes en esta serie de piezas trabajadas con esmero, maderas que se convierten o que convierten el vacío en su centro de atracción.

Sin embargo, la visión de estas piezas no es sólo escultórica: la pintura permanece agazapada en el tratamiento, en la manera de ir imbricando los diferentes textos o texturas que propone el artista, la forma en que juega con los vinilos, una manera irónica de plantear el equívoco a que nos aboca la mirada. Las texturas de los vinilos, que imitan las vetas de la madera, esa manera de mirar el mundo a través de lo industrial que imita a la naturaleza, se superponen a la madera limpia, pulida, desnuda en su sencillez.

El conjunto de piezas escultóricas, que cuidadosamente dispuestas evocan el vacío y lo hacen protagonista del espacio expositivo, no son sólo representaciones abstractas del espacio. En esta obra late también la admiración de Agustín Hernández por la pintura en el inicio de su trayectoria; por  la simplicidad aparente que oculta la laboriosa perfección, por el logro de unas líneas que transmiten todo aquello que el artista quiere plantear pese a su aparente simplicidad.

Esta sencillez trabajada, apenas valorada en un tiempo en que el exceso parece haber tomado los grandes escaparates del arte – sólo con mencionar la desmesurada obra de Damien Hirst, Treasures from the wreck of the Unbelievable, nos cercioramos de este exceso- el trabajo de la materia más simple, la madera, en torno al vacío, nos aboca a contemplar otro grado de la creación artística ,la austeridad como grado considerable de la belleza.

Agustín Hernández, cuando presenta su obra, expresa algo que no podemos olvidar: la cualidad emocional del vacío que él quiere mostrar. En torno al vacío, el artista no se limita a trabajar en la obra, en cada pieza escultórica, sino en el espacio que ocupa. Sus propias palabras definen bien este concepto:

Los aspectos formales de la obra están determinados por la exploración preferente tanto del vacío interior de ellas, generado por su construcción, como del vacío espacial en que se inscriben, relacionándose dialógicamente con él. Esto implica una apropiación del espacio expositivo que pasa de ser un mero contenedor a convertirse en parte activa del discurso.

Esta preocupación por el espacio en que se muestra la obra, la forma de ir planteando cómo cada una debe ser expuesta- siempre de manera que el espectador pueda descubrir el vacío que encierra cada una y además, el vacío que la rodea-, es sin duda una de las características más interesantes de este proyecto. De la mano del artista el espectador va a ir descubriendo cada una de las piezas: las que van sobre plinto o a la pared, de las series DAVAMA y ZIAN, y las que van en el suelo, preciosas y elegantes piezas que alargan su cuerpo, una suerte de cola si es que podemos hablar de algo tan orgánico en medio de la matemática limpia de estas esculturas, pertenecientes  a la serie EFALIS, que obra como origen de esta mirada al vacío, pues EFALIS fue el inicio de esta trilogía.

El artista nos invita a entrar en las piezas con la mirada, a entrar en el espacio expositivo y a  recrearse en el silencio, en el vacío. Algo que ya se vislumbraba en el trabajo anterior de Agustín Hernández, algo que podíamos contemplar incluso en sus pinturas, como las que pertenecen a la serie Midibe y que representan el embrión de estas esculturas.

Agustín Hernández relata cómo durante años ha buscado expresar lo que la obra de arte le demandaba: un vacío opuesto al horror vacui, un concepto taoísta del espacio frente a la carga visual del arte contemporáneo.

Hace dialogar los módulos con el espacio, creando un alfabeto único, formado por silencios. Una caligrafía del silencio, del vacío, que lo enlaza con el neoplasticismo de Mondrian, con la arquitectura despojada de adornos de De Stjil.

En este recorrido a través de la obra de arte, y también, por qué no, de la Historia del Arte, Agustín Hernández refleja desde el silencio la necesidad de lo espiritual, la ausencia de representación figurativa en sus piezas escultóricas.

Kandinsky   afirma, en su libro “De lo espiritual en el arte”, la necesidad de que la pintura ofrezca al espectador una pulsión espiritual como la música. En el caso de Agustín Hernández, la pulsión viene ofrecida por el vacío, por el silencio. Contemplar su obra es entrar en una dimensión nueva de la experiencia artística.


CURRICULUM Agustín Hernández

CÁTALOGO de la exposición Davama /Zian en pdf.

FOTOS de la exposición

Información en prensa: La Provincia - 9 de Noviembre 2017 - La ULPGC revisa la escultura de Agustín Hernández

© Alfonso Crujera 2014